Aprendiendo a ser padres.

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Educación es todo lo que tiene un efecto sobre el niño: lo que decimos y hacemos, pero también lo que no decimos y no hacemos.

Ayudar a los demás, respeto a otras personas, tolerancia, estar abierto a otras ideas, cuidado del medio ambiente… Pero ¿cómo podemos enseñar a nuestros hijos estos valores? Es un trabajo duro pero gratificante; aparentemente, resulta más cómodo mimarlos con cosas materiales: darles más dinero, comprarles ropa que no necesita, ordenar su cuarto en lugar de exigirles que lo hagan ellos.   Hay dos tipos de padres que tienen problemas con la educación de sus hijos: los que permiten todo y los que prohíben todo. Peores consecuencias todavía causan los padres que muestran cambios bruscos entre permisividad y autoritarismo, ya que sus hijos nunca saben lo que esperan de ellos.

Algunos consejos que os pueden ayudar a mejorar la relación con vuestros hijos pueden ser los siguientes:

  • Los niños necesitan límites, pero también cariño. Un alto porcentaje de los adolescentes sienten que sus padres no se interesan por ellos. También necesitan límites claros, de lo contrario probarán continuamente hasta donde pueden llegar, mostrando un comportamiento inadecuado.

 

  • Debes procurar tener una buena relación con tu hijo, lo que facilita que este acepte la crítica de una conducta inaceptable. Ser firme pero justo, es ser flexible evitando los extremos de ser demasiado severo o blando. Si queremos que nuestros hijos nos traten con respeto tenemos que tratarlos de la misma manera.
  • Valora los esfuerzos del niño. No esperes un comportamiento perfecto. Si eres demasiado exigente nunca estarás satisfecho y esto desanima al niño; así pierde las ganas de seguir esforzándose.

 

  • ¿Cuándo tenemos que dar un premio? Cuando queremos que nuestro hijo adquiera un hábito, al principio tenemos que darle el premio (no tiene porque ser algo material) siempre que lo hace bien. Cuanto más tiempo hay entre el comportamiento y la recompensa o castigo, menor será su efecto.
  • Planea de antemano y dile al niño lo que esperas que haga y asegúrate de que tu hijo lo entiende y está conforme.