Síntomas comportamentales en la Anorexia

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Conocer los síntomas de conducta que presenta una persona con anorexia, puede alertarte sobre un problema tuyo o de un familiar, que tratado de forma adecuada es solucionable. En la anorexia, estos son algunos de los síntomas más comunes:peso1

 • Restricción voluntaria de alimentos de contenido calórico elevado, con la intención de bajar de peso. Esta restricción se hace extensiva a la mayoría de los nutrientes. Rechazan grasas e hidratos de carbono, aunque pueden comer cereales con miel, utilizando a continuación sacarina para reducir el número de calorías.

• Preparación de alimentos mediante cocción o la plancha. Algunos cocinan de forma excelente para el resto de la familia, mientras ellos malcomen aparte. Se pueden convertir en expertos en cuestiones dietéticas y coleccionar de forma casi obsesiva todo tipo de menús y dietas.

• Conducta alimentaria extraña. Las personas anoréxicas, por lo general ordenadas y educadas, parecen olvidar las normas sociales relativas a la mesa: utilizan las manos, comen lentamente, sacan la comida de la boca para depositarla en el plato, la escupen, la desmenuzan y terminan estropeando los alimentos. Al final de la comida, la cantidad de alimentos ingerida es inferior a la rechazada, aunque ellos nunca aceptará esta observación y  comentarán que habrá sido una comida copiosa.

• Disminución o ingesta excesiva de líquidos.

• Aumento de la actividad física  para elevar el gasto energético. Dejan de utilizar los medios de transporte, van al lugar de trabajo o de estudio a pie, no usan los ascensores y pasan la mayor parte del día de pie, así leen, ven la televisión, escuchan música. Acuden con frecuencia a escuelas de danza y gimnasios.

• Disminución de las horas de sueño. Para no dormir utilizan toda clase de artimañas: no acostarse, pasar frío abriendo las ventanas, adoptar una posición extraña…

• Utilización de diuréticos, laxantes y vómitos autoinducidos (formas purgativas). La utilización de estos fármacos provoca graves trastornos electrolíticos que agravan el cuadro clínico, creándose un círculo vicioso: el paciente se ve hinchado, crece  la sensación de estar “más gordo” y aumenta progresivamente las dosis.

Presentar varios de estos comportamientos, puede ayudarnos a detectar precozmente un trastorno alimentario. De esta forma, mejora el pronóstico de un problema con solución, limitante y que puede cronificarse en el tiempo.